
Para Elena, poder elegir ella misma los alimentos, como huevos y verduras frescas, supone una gran diferencia. “Significa muchísimo que podamos comprar comida aquí, porque hay cosas que no podemos conseguir en el supermercado debido a su elevado precio”.”
Lo que más le gusta a Elena de venir al Mercado Comunitario de Cora es el ambiente cálido y acogedor. “Tengo mis favoritos aquí”, dijo refiriéndose al personal y a los voluntarios. “Siempre los saludo y charlo un rato con ellos”. Nunca se siente tímida ni avergonzada al visitarlo. “Es fundamental para que mi familia tenga qué comer”. La gratitud de Elena hacia Samaritan House es evidente, y está deseosa de compartir su labor. Siempre que conoce a alguien necesitado, le habla de Samaritan House. “Los ayudo y los oriento hasta Samaritan House. Traigo a muchísima gente aquí”.”
Para Elena y su familia, Samaritan House ofrece mucho más que comida: una comunidad solidaria y una sensación de estabilidad en tiempos de incertidumbre. Cada visita al mercado no solo les brinda alimento, sino también el consuelo de saber que no están solas. “Samaritan House nos ha ayudado muchísimo. Estamos muy agradecidos”.”
Mientras Elena sigue afrontando los retos de vivir en una de las regiones más caras del país, encuentra fortaleza en las relaciones que ha forjado y en el apoyo que recibe en el Mercado Comunitario de Cora. Con el corazón lleno de gratitud, Elena sabe que esta comunidad siempre estará ahí para ella y su familia, ayudándolos en los momentos difíciles y dándoles motivos para sonreír.