Scott buscaba una forma de realizar un trabajo significativo y se le presentó la oportunidad de ofrecerse como voluntario para trabajar como intérprete de español.
“Principalmente trabajo como intérprete de español, facilitando un diálogo claro y conciso entre médicos y pacientes para garantizar que se brinde atención médica de calidad a los pacientes hispanohablantes. También he trabajado como intérprete en repartos de alimentos, en la tienda de juguetes navideña y en campañas de recogida de abrigos.”.
La experiencia en general ha sido increíblemente gratificante. El personal no solo es cálido, amable y divertido, sino que también es un placer trabajar con los pacientes. Que los pacientes te permitan participar en su proceso de atención médica es algo íntimo y especial. Creo que lo entienden. El rol de intérprete tiene un poder inmenso, ya que sirve de enlace entre pacientes y médicos. Este poder conlleva una gran responsabilidad. Es fundamental asegurarse de que los pacientes comprendan todo lo que sucede en la consulta, desde los resultados de laboratorio hasta los nuevos medicamentos que el médico les receta.
Por lo tanto, generar confianza es fundamental para tener una consulta médica provechosa. A medida que se empieza a interpretar para los mismos pacientes repetidamente, los rostros se vuelven familiares y, pronto, esta confianza se transforma en una relación. Los pacientes son increíblemente agradecidos y aprecian el trabajo que el personal, los médicos y los intérpretes realizan para garantizar que reciban la atención médica adecuada.”