
El inicio de este año ha traído nuevos desafíos para nuestros vecinos que viven en la pobreza, a medida que comienzan a implementarse cambios en los programas federales. El condado de San Mateo proyecta que 40,000 residentes perderán la cobertura de Medi-Cal el próximo año, incluyendo niños. Además, con la desaparición de los subsidios de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), muchos que contaban con una cobertura médica estable se enfrentarán a decisiones imposibles entre la atención médica y dental, el alquiler y la alimentación.
Detrás de las cifras hay personas reales como María, que acudió a nuestras clínicas en agosto del año pasado para un chequeo rutinario. Lo que comenzó como una atención de rutina se convirtió en un devastador diagnóstico de cáncer de mama. Pero, con el apoyo del personal de la clínica Samaritan House, María pudo acceder al tratamiento que necesitaba.